Desde el exilio

“Pensando en ti me dormía
retrato del mismo cielo,
desperté, me vi sin ti
y eché a llorar sin consuelo,
Cielo, qué va a ser de mí”

Dieciséis años han pasado desde que el Maestro nos dejara. Dieciséis largos años. Ese vacío en el Fandango es difícil de llenar ya que es un pozo sin fondo. Paco fue mucho Paco.

La fuerza y hondura que solo él supo darle a este cante, el sentimiento y la expresividad, esa forma de agarrar la silla al cantar, esos tiempos en los Fandangos Valientes que eran casi hablados, hablados desde el alma, eso ya no se repetirá.

A pesar de esta nostalgia que impregna el alma de todo buen aficionado al Fandango de Huelva, a veces, tenemos la oportunidad de rememorar ese sonido, esa fuerza, y esa sabiduría en el cante ya que esa semilla que Paco dejó sigue presente hoy día.

¿Merece ser llamado justo sucesor? Juzgadlo vosotros mismos. Yo solo sé que se me saltan los lagrimones como puños al escucharlo entonar la primera frase, recordando a Paco.

Miguel Romero Torres

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s