Etiquetado: flamenco

Más allá de la gracia

“Cuando salgo de Cádiz
me llevo sal,
para donde no hay
yo regalar”

Quizá la grandeza del Flamenco radique en su capacidad de expresar todo tipo de sentimientos: Alegría, tristeza, soledad o dicha tienen cabida en nuestro arte.

Así, existen multitud de artistas especializados en transmitir algunos de estos sentimientos en losdiversos palos existentes. Sirvan como ejemplo la Fernanda por soleá, Fernando de la Morena por bulerías o Paco Toronjo por fandangos de Huelva.

Sin embargo pocos son los capaces de dominar a su antojo la gracia y la jondura, la melancolía y el duende, la suerte y la desgracia a partes iguales.

Uno de estos afortunados fue Benito Rodríguez Rey, Beni de Cádiz (Cádiz 1929-1992). Cantaor, bailaor y contaor de historias capaz de emocionarnos con unas seguiriyas, deslumbrarnos con una “pataíta” a compás o hacernos desternillarnos de la risa con alguna de sus anécdotas.

Más conocido por el gran público por su facilidad para la improvisación y su caradura que por su capacidad cantaora, a este genial artista tratamos de hacerle justicia en este post. Así que os animamos a conocerlo más a fondo, a ir más allá de sus historias y profundizar en su cante, aprendiendo a disfrutar tanto de su ingenio como de su solera.

Porque Beni es mucho más que la parte, es el todo y como tal hay que valorarlo.

@maaf86

La luna y la Tomasa

“Luna que brillas en los mares,
en los mares oscuros;
luna, tú no estás cansada
de girar al mismo mundo;
luna, quédate conmigo,
ya no te vayas,
porque dicen que a veces
se tarda el alba”

Se reconocieron al instante y se gustaron. La una era morena y cantaora ya desde chiquita; con solo 4 añitos desprendía ternura por bulerías en Rito y Geografía del Cante. La otra siempre atenta, se reflejaba en su dulzura y se dormía a base de nanas una noche sí y otras también; algunas veces nuevas y otras llenas, pero siempre alta y jerezana.

La una se hizo mayorcita y artista, dejando atrás bodegas y ferias sacó su primer trabajo discográfico en el 89. Inevitablemente llevaba un guiño para la otra, quien tantas veces la había inspirado, y lo tituló A la luna nueva. La otra devolviéndole el favor, la seguía allá donde actuase; y en Berlín, París o Nueva York, brillaba más que nunca por malagueñas, soleares o seguiriyas.

La una, Tomasa Guerrero La Macanita (Jerez de la Frontera 1968), hace tiempo que no graba, cosa que se echa de menos. Fue ya en el 2002 cuando alcanzó su culmen artístico en aquel disco titulado La luna de Tomasa, como no podía ser de otra manera. La otra sigue allí en lo alto, resplandeciente y esperando desde entonces a que se anime la gitana y vuelvan a las seis de la mañana, cantando y bailando de la mano.

@maaf86

Super hermanas

“Los mimbres del río
gimen con Bernanda,
la Alhambra lloraba
cantando Fernanda”

Aunque lo merezcan por su importancia y trascendencia, no vamos a hablar hoy de Santa Justa ni Rufina, aquellas hermanas que ayudaban al prójimo en los tiempos romanos de Hispalis. Tampoco trataremos de las Bolena, que tantos quebraderos de cabeza dieron al mismísimo Enrique VIII o de las hermanas Mirabal, tan necesarias en la historia del pueblo dominicano.

Podríamos hablar quizás de las hermanas Estefanía y Elvira Nazareno, fundadoras de la ciudad de Dos Hermanas pero nuestro post de Imprescindibles va dedicado a las hermanas Jiménez Peña, naturales de Utrera. La Fernanda (Utrera 1923-2006) y la Bernarda (Utrera 1927-2009).

Voces rotas y gitanas, llenas de flamencura. Imperecederas. Inconfundibles.

Porque para que se nos rompa el amor de tanto usarlo es necesario saber de la Bernarda por bulerías o de la Fernanda por soleá.

Juntas desde, por y para siempre, debutaron de la mano del maestro Antonio Mairena y se comieron el mundo a base de jondura y sentimiento.

Medalla de Oro al Mérito en Las Bellas Artes y Premio Nacional de Cante de la Cátedra de Flamencología de Jerez de la Frontera, estas nietas del Pinini tienen sello propio, conocimiento y vivencias que trasmiten en su cante, lleno de corazón y sensibilidad.

Así son las hermanas de Utrera y del Flamenco. La Fernanda y la Bernarda.

Cante en vena, sin aditivos.

@maaf86