Etiquetado: Paco Toronjo

La regla, la excepción y la verdad

“La verdad es la que es
y sigue siendo verdad
aunque se piense al revés”

La sombra del maestro Antonio Mairena era alargada y su legado era seguido a pie juntillas: Diego del Gastor, La Fernanda y la Bernarda, Perrate, la Piriñaca, Manuel Morao… El flamenco era gitano y el fandanguillo cante chico. Sí o sí. No cabía otra manera.

Entonces llegó Paco Toronjo y le dio a todo la vuelta. Francisco Gómez Arreciado (Alosno 1928-1998) dejó de cuidar piaras de cerdos para convertirse en el mayor exponente del cante de Huelva.

Su verdad cantaora, sus continuos arrebatos de genio de pueblo y su grandeza le convirtieron en la excepción a la regla. Su voz rota y su transmisión llevaron al fandango onubense a todos los rincones del alma.

Desde su llegada, HUELVA y CANTE GRANDE se escriben con mayúsculas, con esperanza, con convencimiento.

@maaf86

Desde el exilio

“Pensando en ti me dormía
retrato del mismo cielo,
desperté, me vi sin ti
y eché a llorar sin consuelo,
Cielo, qué va a ser de mí”

Dieciséis años han pasado desde que el Maestro nos dejara. Dieciséis largos años. Ese vacío en el Fandango es difícil de llenar ya que es un pozo sin fondo. Paco fue mucho Paco.

La fuerza y hondura que solo él supo darle a este cante, el sentimiento y la expresividad, esa forma de agarrar la silla al cantar, esos tiempos en los Fandangos Valientes que eran casi hablados, hablados desde el alma, eso ya no se repetirá.

A pesar de esta nostalgia que impregna el alma de todo buen aficionado al Fandango de Huelva, a veces, tenemos la oportunidad de rememorar ese sonido, esa fuerza, y esa sabiduría en el cante ya que esa semilla que Paco dejó sigue presente hoy día.

¿Merece ser llamado justo sucesor? Juzgadlo vosotros mismos. Yo solo sé que se me saltan los lagrimones como puños al escucharlo entonar la primera frase, recordando a Paco.

Miguel Romero Torres

Alosno

“He visto salir el Sol
por lo alto del Algarve,
no era el Sol, era la Luna,
que el Sol no sale tan tarde”

La palabra fandango apareció por primera vez a principios del siglo XVIII y se perdió su origen. No se sabe quién la inventó, pero si sabemos dónde vive. El fandango vive en Alosno.

Una tierra minera que cambió de emplazamiento debido a las aguas ácidas de las minas, ha sido cuna y escuela de las gargantas que más han querido al fandango. No cabe duda, que los alosneros son flamencos de pies a cabeza y que sin tener una peña flamenca en el pueblo, han transmitido de generación en generación la sabiduría de los cantes de su folklore.

Existe un debate constante con el fandango, hay quién no lo considera un cante grande, y quién lo considera uno de los más grandes. Entrando en Huelva y escuchando en cualquier esquina, se acaba el debate.

De Alosno son recordados grandes cantaores que predicaron el fandango con estilo propio, y son algunos de ellos D. Marcos Jiménez, Fernando Camisa, Manolillo “el acalmao”, Bartolo el de la Tomasa, Juan María Blanco, Antonio Abad, la Conejilla, Juana María de Felipe Julián

Los cantaores actuales de la localidad, piden una peña para el pueblo, pero hay quien comenta que cada casa en el pueblo tiene todo lo que se busca en la peña.

Las cruces de Alosno reúnen a los alosneros durante horas de cante y baile, donde emergen toda la variedad de fandangos de la tierra y sevillanas cantadas con un fin católico.

En honor al fandango y al gran Paco Toronjo se celebra todos los años el Certamen del Fandango de Huelva y su provincia “Paco Toronjo”, en el que aficionados al cante pueden demostrar su manera de transmitir este arte.

Es hora de que vayamos escuchando algo, en el #RincondeRondón hemos podido disfrutar con fandangos de Huelva de mucha calidad, en ésta sección hacemos homenaje hoy a éste pueblo donde el fandango es inagotable, y así lo demuestran cantaores como Plácido González, Antonio RastrojoSantiago Salguero o el grandísimo Arcángel.

Y si tenemos que elegir una voz, de Alosno, que transmita sensibilidad, creador de estilo propio, con repercusión internacional, querido por su pueblo, y también querido por el mundo del flamenco en general, ese es Don Francisco Antonio Toronjo Arreciado “Paco Toronjo”. Disfrutémoslo…

Antonio Muñoz